TONATICO, palabra de origen náhuatl, es el nombre de una de las deidades de esta cultura, del vocablo TONATIUHCO: Lugar consagrado al sol.
El Municipio de Tonatico se localiza a 135 km. del Distrito Federal al sur del Estado de México, siendo la puerta de salida al Estado de Guerrero y Morelos, con una extensión territorial de 91.724 km2; la división política está formada en la cabecera municipal en cinco barrios: Santa María Norte y Sur, San Felipe, San Gaspar y San Sebastián, doce comunidades: El Rincón, Los Amates, San Miguel, La Vega, El Ojo de Agua, La Puerta, El Zapote, El Terrero, La Audiencia, San Bartolo, Salinas y Tlacopan; además: Paso de San Juan, La comunidad, El Trapiche, Colixtlahuacán y El Picacho.
No existen datos precisos sobre cómo se fue organizando nuestra feria tradicional que probablemente tenga más de 300 años de antigüedad, se sabe que la imagen en su advocación de la Purísima Concepción, la adquirió una señora de El Terrero a la cual se le ofrecía una misa el último domingo de enero, misma que fue trasladada desde la casa de su dueña al templo de Tonatico anterior al actual, se dice que un día 2 de febrero, tomando desde esa fecha el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria.
Hay un libro titulado El Zodiaco Mariano, publicado en 1755, que en sus páginas 142 y 144 habla de nuestra imagen y dice en uno de sus párrafos: …”Trayendo a la Santa Imagen de fuera en procesión, oyó un ciego los músicos, que iban cantando alabanzas a Nuestra Señora de Tonatico”.
Nuestro pueblo tiene cuatro fundaciones, la primera la hicieron los Matlazincas, por el año 1525; la segunda la llevó a cabo Axayácatl por 1570; la tercera ya es de los españoles que fundan por 1600 un pueblo que llaman Tonaltiuhco o Tonaltico, lo que conocemos como “Pueblo Viejo”; y la cuarta es la de este nuestro pueblo actual, fundado por Nuestra Señora, luego que se apareciera en este lugar, según cuenta la tradición.
En 1922 se inicia la costumbre de las procesiones nocturnas de faroles, siendo que antes se usaban antorchas.
Hoy en día es la festividad religiosa más importante de la región y la segunda del Estado de México, después de la de Chalma. Con el paso de los años la celebración ha crecido; en ella se hacen eventos culturales, jaripeos, torneos de gallos y exposiciones.